El desarrollo físico, social y emocional de un niño tiene un efecto trascendental en su futuro, este define su personalidad y marca muchas de las reacciones de su vida adulta. De ahí la importancia que se le da a que los niños crezcan en entornos sanos que permitan una correcta estimulación de sus potencialidades.
Las primeras etapas de vida son fundamentales para el desarrollo integral de la persona y define la capacidad de las niñas y niños para ser ciudadanas y ciudadanos saludables, responsables y productivos para sí mismos, su familia y la sociedad. Por ello, es importante garantizar que tengan un desarrollo saludable, logren el apego seguro, tengan un estado nutricional adecuado, logren una comunicación verbal efectiva, aprendan a caminar solos, regulen sus emociones y comportamientos y desarrollen la capacidad de representar sus vivencias.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario